Pat Metheny en Los Andes

En la historia de Mozarte hay ciertos eventos que han marcado la trayectoria del conservatorio. Buscando nuevos repertorio para la materia "Ensamble de Música Moderna" empezamos a analizar varias fuentes con el objeto de lograr un sistemático desarrollo de las habilidades y conocimientos musicales de los estudiantes.

Hay ciertos autores que en nuestro medio no han sido descubiertos apropiadamente por varias y diversas razones. Necesitábamos encontrar un autor cuya música combine varios elementos que estimamos buenos pedagógicamente, estos serían:

  1. ser una música muy accesible a jóvenes aprendices que ya conocían bien el género de la canción” pero no los géneros instrumentales,
  2. ser una música con una rica instrumentación tímbrica, que desarrolle el gusto y la imaginación de los estudiantes,
  3. ser una música armónicamente muy interesante, una música que les obligue a pensar, analizar y tomar decisiones de estudio
  4. ser una música con un ritmo motivador y formas muy contemporáneas,
  5. ser una música de melodías frescas e innovadoras, que nos muestre las posibilidades expresivas de la melodía y nos ofrezcan la posibilidad de aprender de su peculiar desarrollo, y por último
  6. ser una música que éste “en el centro” entre los géneros conocidos por los estudiantes y los géneros obligatorios para todo músico como los géneros clásicos europeos o los géneros del jazz que aún están “por conocer”.

El asunto era lograr un paso fluido y muy motivante desde la canción hacia los géneros instrumentales. Obviamente tenemos en la mira a Bach, Miles Davis, Prokofiev y Bernstein, pero tenemos que preparar el camino.

El compositor que más cumplió con todas nuestras expectativas fue Pat Metheny.

A esto se añade el hecho de que no había en Quito (posiblemente en el Ecuador o en nuestra región), un músico profesor que domine la materia. Teníamos que lograr que un joven profesor y músico acepte el reto, obviamente a un plantel educativo con una naturaleza estrictamente pedagógica, experimental y orientada a la juventud y los descubrimientos como el nuestro, ésta idea le parecería mucho más atractiva.

El profesor Fabricio Segovia había aceptado el reto de dirigir los ensambles de música moderna desde hacía ya tres años. Y aunque habíamos hablado un par de veces del tema, no fue sino hasta hace aproximadamente año y medio -mayo 2016- que Fabricio Segovia aceptó el reto de Pat Metheny, se contagió de ésta maravillosa música, del genio de su autor, y empezó un trabajo de estudio, investigación y aprendizaje que aún no ha terminado y que esperamos continúe habitando las aulas de Mozarte por mucho tiempo.

Como producto de “ésta investigación” de la melodía, la armonía, la instrumentación y el ritmo de la música de Metheny no solo los estudiantes están madurando en su musicalidad, sino que se está cocinando un gran proyecto de puesta en escena de un “homenaje a Pat Metheny en Los Andes”.

Este proyecto saldrá a la luz a partir de agosto del año que cursamos, y esperamos que su "autor", lo mire, escuche y honré con su presencia en Quito y el Conservatorio Mozarte por primera y única vez.