MÚSICA CLÁSICA…?!!

Cada vez que mencionamos o escuchamos este término sentimos que las personas se incomodan, se tensan, se ponen nerviosos, se apuran a dejarnos con la palabra en la boca o intentan otro tema de conversación. Suele parecer que rehúyen el tema como si se tratase del diálogo de una secta, enfermedad contagiosa, o proceso de cobro de impuestos.

Sucede todo lo contrario cuando tratamos el tema de la música de tradición popular. Sea ésta cual sea: vieja o moderna, campesina o urbana, tradicional o nueva, la gente siempre está dispuesta a enterarse de ella.

Es muy popular hablar de ciertos clásicos como: un auto clásico, es muy común referirse al plato clásico de algún lugar: un locro, un ceviche, o un tipo de ropa específico de tal o cual región: el sombrero clásico de los charros, la falda clásica de alguna población, un smoking, un sombrero de copa, los zapatos de tacos, hay tradiciones y costumbres clásicas: el clásico del astillero, el carnaval de Venecia, la maratón de NY. Y algo interesante: todas estas facetas de “lo clásico” de verdad “son muy populares”.

El tema de “lo clásico” al tratarse de “la música” es también bastante interesante: con gusto recordamos a los clásicos del rock, o los clásicos de la música popular latinoamericana, o hacemos nuestras listas de las canciones clásicas del Ecuador. Del mismo modo se habla de la música clásica de la china, o de la india, al referirse a los géneros más tradicionales y populares. Así que me atrevo a decir que detrás del término tenemos el hecho de que “lo clásico” es de verdad algo “muy popular”. Así podríamos enunciar con certeza de no errar que el tango es el género clásico de la argentina, la bossanova de Brasil, las rancheras de Méjico, y el bolero del caribe.

Pero, ¿Qué es lo que hace que la música clásica sea tan rehuida?.

Ante todo debemos estar de acuerdo en que por música clásica normalmente se entiende a la música europea antigua. Desde el renacimiento hasta nuestros días, en detrimento del período de la historia conocido como clásico, y que está ubicado en el siglo XVIII solamente.

La estética de ésta música estuvo predeterminada por varios factores en diferentes épocas, en principio por la hegemonía estética de la iglesia católica y los intereses vanidosos de los imperialistas feudales. Curiosamente, la música fue un factor del desarrollo de la vida europea donde la moda, la gastronomía, la construcción y la arquitectura, y las demás artes como: la escultura, la pintura, la danza y el teatro competían entre reinos, ducados o principados por su fama y mejor posición. Cada rey quería tener el castillo más impresionante, los juegos de muebles mejor tallados, la decoración más espeluznante, las comidas más exóticas, los espectáculos más sorprendentes, los ropajes y moda más llamativos.

Para lograrlo contrataban los servicios de decenas de “artesanos” de todas las corrientes que trabajaban para cumplir todos los caprichos de su riqueza. Algo muy parecido sucedía con la iglesia católica. Cualquier turista puede constatar a simple vista la fatuidad con la que se vivió durante esos siglos de vanagloria y poder en Europa, con solo visitar tantos castillos, palacios, iglesias y monasterios de los que está poblado el suelo europeo.

No fue excepción la música, un compositor o CapellMeister era el encargado de componer e interpretar la música de la corte o la iglesia tal como un sastre o un zapatero. La calidad de sus productos dependía de la calidad de su ingenio. La música que ha sobrevivido al tiempo nos narra sobre ello.

Y ocurrió algo sin precedentes: Los compositores lograron sintetizar las características más populares de la música de su época en nuevos géneros instrumentales y vocales destinados a la corte o la iglesia. Este proceso concretó dos cosas opuestas:

  1. a)Se desnaturalizó la esencia popular de la música, alejándose de sus usos tradicionales en la danza, el baile, el canto, la marcha, etc., etc.
  2. b)Se generaron nuevas formas musicales e instrumentales de gran profundidad estética y contenido expresivo admirable. La música se volvió un objeto de “contemplación” y placer estrictamente íntimo o como queramos llamarlo: psicológico, estético y/o intelectual.

He aquí la principal razón de ésta diferencia: mientras la música popular es extrovertida y ayuda a la realización de las actividades sociales de las comunidades completando, llenando el ambiente o motivándolas; la música (mal llamada) clásica es introspectiva, se concentra en la vida interior del ser, en su recogimiento, alimento espiritual y manifestación individual.