¿PORQUE LA MÚSICA?

LA MUSICA ES ESCRITA

Es exacta, específica y demanda una acústica perfecta. La partitura orquestal es un plan, un mapa, un gráfico que indica aspectos precisos como: las frecuencias, las intensidades, el volumen y momento de los eventos, la línea melódica y la armonía, todo al mismo tiempo y con la mayor precisión y control.

CURSO DE MÚSICA PARA NIÑOS

Una de las ideas que más me han impactado es la consideración de que todos los niños pudiesen ser geniales y tienen “talentos escondidos”. Si esto fuese verdad, entonces, el asunto pasaría por la educación que les ofrecemos, la disciplina que les inculcamos, las habilidades que permitimos que desarrollen, las limitaciones que les imponemos y lo que les negamos.

De hecho analizando la vida de muchos niños “normales” en los cursos regulares y cursos vacacionales del conservatorio, tenemos un gran espectro para sacar conclusiones al respecto de la educación que están recibiendo y los logros que están obteniendo.

Para efectos de organización académica hemos dividido nuestros cursos en ciclos o niveles cada tres años.

LA MÚSICA EN LA VIDA

El propósito de la música es inculcar un sentido de valor y disciplina en la vida

Vivimos en una sociedad y en un mundo que enseña valores de comercio, capitalismo y materialismo, un mundo que no valora la cultura y que cada año profundiza más en su alejamiento de los valores humanos y por tanto del arte. La cultura tiende más bien a lo bonito efímero, a evitar el aprendizaje del dolor y el esfuerzo en la vida, a la comodidad, el confort y el satisfacer necesidades con un click. La música es manipulada, utilizada para los maléficos fines de esa forma de vida. Literalmente se ha desdibujado su principio y propósito como arte.

la música cumple su misión

CUANDO LA EDUCACIÓN MUSICAL CUMPLE SU MISIÓN

Saber música, tocar el piano, la la guitarra, cantar o entonar el violín, la quena o la flauta, la trompeta, siempre ha sido un anhelo, una aspiración y hasta un sueño personal para muchos. En el marco de nuestra “vieja educación” basada en la negación severa, se nos mostraba un freno: pensar que la música requiere de un “talento o habilidades especiales” que no tenemos. “… eso no es para ti, vos no puedes, eso requiere de oído….,” etc., etc.